Domingo, 15 de Noviembre de 2009

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Domingo, 15 de Noviembre de 2009

En estos días está saliendo en televisión una campaña para animar a las mujeres a denunciar los malos tratos. Es un mal que, desgraciadamente, va en aumento. Yo no sé de donde saca un hombre la idea de que la mujer es de su propiedad. Aguna vez alguien ha dicho, los más anticatólicos,  que ha sido culpa de la educación que nos ha dado la religión, pues creen que la religión es machista. Nada mas lejos de la realidad.

Se me viene de nuevo a la cabeza el versículo 27 del capítulo 1º del Génesis. “Hombre y mujer los creó”. Dios nos creó como iguales y no uno superior al otro. Por otro lado Jesús nunca dejó de defenderlas: No condenó a la mujer adúltera cuando unos enfurecidos querían apedrearla (Juan 8, 1-11). Tampoco condenó, y admitió a su lado a Maria Magdalena. La religión no es machista.

Yo más bien diría que los que maltratan a las mujeres son los que tienen a Dios ausente de sus vidas, por que no han sido educados o han tenido una escasa educación cristiana. No saben ver en la mujer una creación de Dios, al igual que son ellos. No se respetan y no saben respetar a nadie.MANDAMIENTOS-AMOR-IMAGEN

Ante este mal, y otros muchos más, son muchos los gobiernos que se esfuerzan por remediarlo, por sacar leyes en defensa de la mujer, por educar a nuestros jóvenes en valores ya perdidos. Todo esto está muy bien. Pero falla algo. Los gobiernos son los primeros en sacar a Dios de nuestras vidas, quieren ser ellos los protagonistas, los que nos eduquen. Y para ello se inventan unas asignaturas que educan a nuestros hijos en valores. Mire usted, eso ya esta inventado y tiene miles de años de historia. Solo tienen que echar mano de los mandamientos y son suficientes para educarnos en esos valores que pretenden enseñarnos. El primer mandamiento, y más importante, es amar a Dios sobre todas las cosas; esto es, amar a toda la creación (toda la naturaleza y a todos los hombres y mujeres); no matarás, no robarás, no desearás y respetarás los bienes ajenos, honrarás a tu padre y a tu madre; y por consiguiente a todos tus mayores, y como estos, el resto hasta los diez mandamientos. Estos diez mandamientos Jesús los resume en dos: “ Amarás a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo”. Punto pelota. Si fuésemos conscientes de esto, otro gallo nos cantaría. Pero claro, hay que expulsar a Dios de nuestras vidas y colgarse  ellos las medallas, que se les reconozcan los méritos. Igual que en el pasaje de la pobre viuda que vimos anteriormente.

Yo creo que habría que aprender más sobre Jesús, sobre sus enseñanzas. No le echemos de nuestras vidas. Él es la Verdad y el Camino.

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