Material para catequesis

4 09 2014

catequesis_matOs dejo un enlace donde tendréis un buen material para preparar las catequesis. Estos materiales están pensados para un periodo de tres años, pero siempre lo podréis adaptar a vuestras necesidades.

Os lo pongo en la página “Materiales para catequesis”

 

 

http://www.arguments.es/portfolio/catequesis-de-primera-comunion





El catequista “es” catequista

26 05 2014

El catequista «es» catequista


Ser catequista significa dar testimonio de la fe; ser coherente en la propia vida. Y esto no es fácil. ¡No es fácil! Ayudamos, guiamos al encuentro con Jesús con las palabras y con la vida, con el testimonio. Me gusta recordar lo que San Francisco de Asís decía a sus frailes: «Predicad siempre el Evangelio y, si fuese necesario, también con las palabras». Las palabras vienen… pero antes el testimonio: que la gente vea en vuestra vida el Evangelio, que pueda «leer en vosotros» el Evangelio. Y «ser» catequistas requiere amor, amor cada vez más intenso a Cristo, amor a su pueblo santo. Y este amor no se compra en las tiendas, no se compra tampoco aquí en Roma. ¡Este amor viene de Cristo! ¡Es un regalo de Cristo! ¡Es un regalo de Cristo! Y si viene de Cristo, sale de Cristo y nosotros tenemos que caminar desde Cristo, desde este amor que Él nos da.

Santo Padre Francisco. Discurso en el Congreso Internacional sobre la Catequesis

*  *  *

El catequista es un discípulo del Señor

El catequista no es un profesor que enseña una materia más, es un apóstol de la Nueva Evangelización que tiene que ser consciente de que su labor no tiene que ver con la mera transmisión de una información teórica sino con el ejemplo y demostración de una experiencia vital de fe.

El ejemplo perfecto para entender cómo debe de ser un catequista lo encontramos en los antiguos maestros del oriente, quienes enseñaban a vivir de acuerdo al plan divino; de esta manera facilitaban la búsqueda de la propia vocación y el encuentro de sentido de la vida.

En la antigua sociedad hebrea el maestro llegaba a ser más importante que los padres porque los hebreos buscaban saber vivir y los maestros mostraban y demostraban ese «saber vivir» con su propio estilo de vida, que era lo que realmente enseñaban. La reputación y autoridad de un maestro se la proporcionaba su propia coherencia de vida e invitaba a sus alumnos a seguirla e imitarla.

Jesús «Maestro» también es un maestro de Israel que enseña a sus discípulos a vivir; sin embargo, Jesús es único, es el Hijo de Dios, y tiene un estilo de vida con unas características únicas que sus discípulos deben tener siempre presente:

Antiguos maestros

Jesús «Maestro»

Los discípulos tenían el derecho de seleccionar al maestro que más les convenciera y conviniera. Jesús escogía personalmente a cada uno de sus seguidores.
El discipulado era tomado solo temporalmente. Los discípulos de Jesús lo siguen toda la vida.
Los discípulos entraban al servicio del maestro casi de la misma forma que un esclavo servía a su amo. Jesús los llama amigos.
Los niños y mujeres no eran considerados aptos para el discipulado. Jesús pide que los niños se acerquen a él y un grupo de mujeres lo siguen para aprender a vivir su vida.
Los seguidores de un ilustre maestro gozaban de fama y autoridad ante el pueblo. Los seguidores de Jesús se encuentran con problemas, persecuciones y calumnias.

Así pues, un catequista debe poseer un formación sólida y estar formándose permanentemente para perseverar en el camino de santidad; pero sobre todo debe tener siempre presente la esencia de lo que realmente es: un discípulo del Señor.

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Texto adaptado del artículo original de Mayú Dollero para Catholic.net





Actitudes del catequista

13 02 2014

Actitudes del catequista

(Tomadas de algunas homilías del Papa Francisco)

 

imagesDesde mi vida personal ser catequista significó ser discípulo de Cristo, fue la mejor manera de conocer a mi Iglesia, a mis hermanos y transformarme en un mensajero de Jesús.

A veces uno decae, las fuerzas se deterioran. Lo mejor es volver a las fuentes y preguntarnos ¿Qué es necesario para ser catequista? ¿Cómo tengo que vivir mi fe desde esta vocación?

Frente a estas preguntas surge la inquietud de descubrir el camino a seguir. Como fuente principal tomaré algunas homilías de nuestro papa Francisco.

  • LA NOVEDAD QUE DIOS QUIERE:
    en lo largo de los años vamos acumulando cansancio y estamos paralizados como catequistas:

“Muchas veces preferimos mantener nuestras seguridades, pararnos en una tumba, pensando en el difunto, que solo vive en el recuerdo de la historia. Tenemos miedo a las sorpresas de Dios…no nos cerremos a la novedad que Dios quiere traer a nuestras vidas.” Homilía 30.03.13

No es fácil buscar la novedad, estar abierta porque a veces nuestro métodos fueron buenos pero ¡cuidado! Los tiempos son otros. También nuestras preocupaciones nos hacen egoístas:

“Los problemas, las preocupaciones de la vida cotidiana tienen a que nos encerremos en nosotros mismos, en la tristeza, en la amargura y es ahí donde está la muerte. No busquemos ahí donde está la muerte a Aquel que vive”. Homilía 30.03.13

  • CONFIAR: es fiarse de Él y no de nosotros.

“Acepta entonces que Jesús resucitado entre en tu vida, recíbelo como amigo con confianza: ¡Él es la vida! Si hasta ahora has estado alejado de Él, da un pequeño paso: te recibirá con los brazos abiertos. Si eres indiferente acepta arriesgar; no quedarás decepcionado. Si te parece difícil seguirlo, no tengas miedo, CONFÍA EN EL ten la seguridad que El está cerca de ti, está contigo, y te dará la paz que buscas y la fuerza para vivir como Él quiere” Homilía 30.03.13

  • HACER MEMORIA: una actitud para renovarnos y cobrar fuerzas para continuar en nuestra vocación catequística es hacer memoria

“Recordad de cómo os hablo estando todavía en Galilea…y recordaron sus Palabras” (Lc.24, 6.8) esta es la invitación a hacer memoria del encuentro con Jesús, de sus Palabras, sus gestos, su vida. Es recordar con amor la experiencia realizada con el Maestro, es lo que hace que las mujeres superen todo temor y que lleven la Proclamación de la Resurrección a los apóstoles. Hacer memoria de lo que Dios ha hecho por mí, por nosotros, hacer memoria del camino recorrido, y esto abre el corazón de par en par a la esperanza para el futuro. Hacer memoria de lo que Dios ha hecho en nuestras vidas” Homilía 30.03.13

  • SER PACIENTE: a veces queremos ver los resultados ya y que nuestros catequizandos se conviertan en fieles discípulos ahora. Sin embargo Jesús nos invita a ser pacientes

“La paciencia: Jesús no abandona al terco de Tomás por su incredulidad, le da una semana de tiempo, lo le cierra la puerta. Espera” Homilía 7 .04.13

  • SENTIRNOS LLAMADOS: no es nuestra decisión, no anuncio mi reino sino el de Cristo, porque Él me ha dado esta vocación

“Pero todo esto es posible si reconocemos a Jesucristo, porque es El quien nos ha llamado, nos ha invitado a recorrer su camino nos ha elegido” Homilía 14 de abril 2013

  • ANUNCIAR EL EVANGELIO CON PALABRAS Y HECHOS: es importante que el catequista tenga el valor de anunciar la Buena Nueva, también con su testimonio

“No se puede anunciar el Evangelio de Jesús sin el testimonio concreto de la vida. Quien nos escucha y nos ve, debe poder leer en nuestros actos eso mismo que oye en nuestros labios, y dar gloria a Dios” Homilía 14 de abril 2013

  • VIVIR EN INTIMIDAD CON CRISTO: para ser testigo de alguien debo conocerlo, la mejor manera de conocer a Jesús es encontrarme con Él.
    Dedicarle tiempo, donde puedo entregar mi ser y mi quehacer en un tiempo y en un espacio concreto.

“Anunciar y dar testimonio es posible si únicamente si estamos junto a Él…vivir una relación intensa con Jesús, una intimidad de diálogo y de vida, de tal manera que lo reconozcamos como “El Señor” Homilía 14 de abril 2013

  • ADORARLO: estar en su presencia

“Quisiera que nos hiciéramos todos pregunta. Tú y yo ¿adoramos al Señor? ¿Acudimos a Dios sólo para pedir, para agradecer, o nos dirigimos a El también para adorarlo? Pero entonces, ¿Qué quiere decir adorar a Dios? Significa aprende a estar con él, a pararse a dialogar con El, sintiendo que su presencia es la más verdadera, la más buena, la más importante de todas…Adorar al Señor quiere decir darle el lugar que le corresponde, adorar al Señor quiere decir afirmar, creer – pero no solamente de palabra- que únicamente Él guía verdaderamente nuestra vida, adorar al Señor quiere decir que estamos convencidos ante Él de que es el único Dios, el Dios de nuestra vida, el Dios de nuestra historia. Homilía 14 de abril 2013

Estas actitudes de descubrir lo que Dios quiere, confiar, hacer memoria, ser paciente, sentirnos llamados, anunciar el Evangelio con palabras y hechos, vivir en intimidad con Cristo, Adorarlo son experiencias de vida que ayudarán al catequista superar los desalientos y recrear su vocación. Estas son tomadas de algunas homilías del Santo Padre. Todas son un material valiosísimo, su lenguaje es sencillo. Da gusto leerlo pues es claro y contundente. Él nos muestra cómo seguir a Jesús y a la vez convocar a otros.





EL RINCÓN DE ORACIÓN, EL RINCÓN DE JESÚS

26 11 2013

EL RINCÓN DE ORACIÓN, EL RINCÓN DE JESÚS

LUIS M. BENAVIDES METODOLOGÍA

 

imagesEl lugar por excelencia para la oración es la capilla o iglesia. La mayoría de los templos están construidos con el fin de acercar la gente a Dios; sobre todo, si se está en presencia de Jesús Sacramentado, en el sagrario.

No obstante, en nuestros hogares, también es posible reservar un rincón o lugarcito reservado a las cosas de Dios. Se trata de crear un lugar dentro de la casa, destinado a la oración, un «pequeño altar» que nos indique y recuerde a los niños que Dios está presente en nuestras vidas.

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Características del «rincón de oración» o «rincón de Jesús»

Debemos respetar ciertas condiciones para que el rincón de oración o rincón de Jesús vaya «entrando» progresivamente en la vida de los niños y se transforme paulatinamente en algo sagrado; es decir, en algo separado especialmente para Dios. Para armar el rincón de Jesús habrá que tener presente las siguientes consideraciones:

El lugar

  • De honor: diferente, limpio, siempre en orden.
  • De poco tránsito y fácil acceso.
  • Distinto: no utilizarlo para otra cosa; alegre y luminoso.

    Las imágenes

    Es muy importante la elección de las imágenes. Tiene que ser una imagen de Jesús (ya que Él es el centro de la catequesis). En alguna ocasión, se la podrá reemplazar por una imagen de la Virgen María o algún santo. (Cuando hablo de imagen estoy hablando indistintamente de una lámina, pintura o escultura).

    Lo importante es que la imagen elegida sea del agrado de los niños y apropiada para la catequesis. Es decir: imágenes naturales, sobrias, sencillas y simples; en las cuales se privilegie más el gesto y la expresión de los rostros que la imagen en sí misma. Siempre será mejor colocar una imagen de Jesús Resucitado que una, crucificado. La imagen del Buen Pastor también ayuda mucho.

    Es preferible que sean imágenes de un solo color, sin demasiados elementos fantásticos o que no correspondan exactamente a las narraciones evangélicas. Evitemos todos esos elementos accesorios que distraen o asustan a los niños; por ejemplo: imágenes del Niño Jesús con el pecho abierto o el Sagrado Corazón de Jesús lleno de espadas; imágenes con espinas y sangre; representaciones de la Virgen rodeada de ángeles o dominando a demonios, etc.

    Elementos

    Los elementos que integran el «rincón de Jesús» serán seleccionados con cuidado y siempre buscaremos la sobriedad, el buen gusto y la renovación constante de lo que es perecedero. Pueden ser los siguientes:

    Una mesita o repisa. Con un mantel blanco, que se encuentre a una altura normal cuando los niños estén sentados. Es preferible correr el riesgo de la cercanía (aproximadamente a un metro de altura o un poco menos).

    Una Biblia.

    Una imagen de Jesús.

    Un florero.

    Una vela pequeña.

    Una alfombra y algunos almohadones.

    Es importante que rincón de oración no sea acumulativo. Para que sea eficaz debe ser sobrio, con pocos elementos centrales y renovados sistemáticamente.

    Su uso

    Los niños colaborarán en el armado y elección de los elementos. Los padres participarán en la celebración de inauguración del mismo. Lo que va a dar valor al rincón de oración va a ser su uso. Si los papás no están convencidos de su utilidad y no lo usan para rezar, los niños lo utilizarán mucho menos.

    Del rincón de oración, tomaremos la Biblia para leer la Palabra de Dios en los encuentros de catequesis. También, lo utilizaremos para hacer la oración de cada día, para rezar juntos o en grupos, para ofrecer trabajitos, regalos, etc. Los niños podrán ir a rezar libremente al rincón de Jesús. Se podrán colocar intenciones escritas, de petición, alabanza y agradecimiento. Luego, podrán leerse, juntos en familia.

    Cuando los niños estén libremente en el rincón no hay que controlar la oración que ellos hacen. Si quieren arrodillarse, hacer gestos, besar la Biblia, cantar o simplemente rezar una plegaria…, es necesario que se sientan en libertad de expresarse y orar como el Espíritu les indique. Lo que importa es que se familiaricen con las cosas de Dios. El rincón de Jesús puede ser un elemento más que nos ayude en este largo y hermoso camino de iniciar a los niños en la oración.

     

    (De la Serie «Iniciación en la oración», columna 12.ª)





Ayuda para la catequesis (IV)

24 11 2013

A esta tercera etapa la llamaremos: Etapa del descubrimiento de Jesús en la Iglesia.

IGLESIA-MUNDOEl nombre de la etapa muestra la riqueza de este periodo de la catequesis. Amar a Jesús y amarlo hoy en la Iglesia srá la experiencia que irá calando en la conciencia y en la vida de los niños. La vinculación de Jesús con la Iglesia se hace contenido de la catequesis, aprendizaje vivo y experiencia vital en la celebración y en la oración.

Caminar hacia el encuentro con Cristo en la Iglesia es caminar hacia Cristo presente en la Eucaristía. Hay que transmitir a los niños que la Eucaristía es el centro dela vida de la Iglesia, que la Eucaristía es el compendio y suma de nuestra fe y que, por ello, nuestra manera de vivir debe ser eucaristía. Dicho encuentro eucarístico vivifica y dinamiza la catequesis, que debería ser mas celebrativa, más orante, más intensa en el gustar y en el conocer a Jesús y en el deseo de vivir como cristianos.

Los niños descubrirán que el amor de Dios y la Salvación, que llega con Jesucristo, se nos entrega en los sacramentos de la Iglesia. Junto a esto, los niños seguirán descubriendo lo que desde el primer momento de su catequesis ha sido tan relevante: el amor como forma de vida del cristiano, un amor que se concreta en una forma de vivir guiada por los Mandamientos.

Finalidad

En esta etapa se ayudará al niño a profundizar en el conocimiento de Jesucristo de tal manera que reconozca la presencia salvífica, real y amorosa en los sacramentos de la Iglesia, especialmente en los de la iniciación cristiana (bautismo, eucaristía y confirmación) y en el sacramento del Perdón. Asimismo, se les alentará a llevar una vida según los Mandamientos, forma de vivir los discípulos de Jesús. Y aquí, yo haría hincapié, en el nuevo mandamiento que Jesús nos dejó y que engloba a los 10: “Amarás a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo”

Objetivos

  • Experimentar el amor a la Iglesia, tener conciencia de pertenencia a la Iglesia y asumir alguna responsabilidad dentro de la comunidad.
  • Reconocer la gracia y el amor de Dios entregado en los sacramentos y desear recibirlos.
  • Conocer en profundidad el sacramento de la Eucaristía y asistir a Misa cada domingo y fiestas de precepto.
  • Reconocer la presencia de Jesús en la Eucaristía y experimentar la misericordia de Dios en el sacramento del Perdón.
  • Descubrir la Vida nueva del cristiano como un don de Dios y como seguimiento de Jesús que llama a sus discípulos a vivir y amar como Él lo hizo.
  • Reconocer el ideal de vida cristiana en la vida de los santos.
  • Profundizar en la relación de amor y amistad con el Señor por medio de la oración en sus distintas formas y expresiones.

Contenidos y materiales

Aquí os podéis ayudar de los temas que os voy a poner a continuación, y que también encontraréis en el apartado “materiales para catequesis”, y de los montajes en power point puestos en el apartado “recursos para catequesis”, donde encontraréis montajes de los Mandamientos y de los Sacramentos; así como textos y diapositivas para explicar la Misa paso por paso.

Os recuerdo que para poder desarrollar los temas os tenéis que ayudar de la guía del catequista donde se os indica la forma de hacerlo:

Guia del catequista-Jesús es el Señor

Temas.

VII.- Por el bautismo nacemos a la Vida Nuevacomuniones-fano

28_Nacemos a la Vida nueva

29_Crecemos en la vida de la fe

30_Llamados a vivir como hijos de Dios

31_Amamos a Dios sobre todas las cosas

32_Aprendemos a amar en familia

33_Amamos a los demás como hermanos

34_Como hijos, oramos a Dios, nuestro Padre

VIII.- La Reconciliación. Recibimos el perdón que nos renueva

35_A veces nos alejamos del amor de Dios

36_Jesús nos trae el perdón de Dios Padre

37_Celebramos la Reconciliación

IX.-La Eucaristía. Nos alimentamos con el Cuerpo y la Sangre del Señor

38_Celebramos la Eucaristía en el día del Señor

39_Escuchamos la Palabra de Dios

40_Damos gracias al Padre por la entrega de Jesús

41_Comemos el pan de la Vida eterna

X.- Con Jesús, por siempre, en la Casa del Padre

42_Somos herederos de una gran promesa

43_Dios nos invita a todos a su Casa

44_Los Santos, amigos de Dios para siempre

Celebraciones en esta Etapa.

  • La celebración del sacramento de la Penitencia.

Los niños ya han celebrado este sacramento en la etapa anterior en alguna ocasión (sugerimos que se hiciera en Adviento y Cuaresma), y han tenido la experiencia del amor de Dios en sus vidas. Ahora la celebración del Perdón puede ser más frecuente, en íntima relación con el sacramento de la Eucaristía que van a recibir. El núcleo VIII está dedicado al sacramento de la Reconciliación y ayudará al niño a conocer el sentido del sacramento y a celebrarlo como un encuentro con Jesús resucitado que nos muestra la misericordia del Padre.

  • Celebración del sacramento de la Eucaristía

corpus-fanoLa participación semanal en la Misa del domingo y la cercanía de la Primera Comunión dan a esta etapa una orientación de fondo: la Eucaristía es el lugar del encuentro personal con el Señor y de la Comunión con la Iglesia.

Algunas pistas para esta etapa

El testimonio de los/as catequistas continúa siendo de vital importancia. Será clave que sepa transmitir su amor por Jesús, por la Eucaristía y el gusto por las celebraciones. Por otro lado, el conocimiento que ya tiene de cada niño, de su situación personal, de su avance en el conocimiento de la fe y de su vida cristiana debe llevarle a un acompañamiento mayor, más personalizado.

También es un momento importante para la educación moral. Se debe desarrollar y reforzar el aprendizaje de la vida cristiana. En este sentido es apropiado:

  • Realizar en grupo experiencias de perdón y de amor.
  • Planificar momentos para hacer efectiva la caridad con los necesitados.
  • Verificar, si es posible junto con los padres, el progreso en la práctica de la vida cristiana.
  • Ver la posibilidad de organizar convivencias en Adviento y Cuaresma, de los catequistas con el sacerdote para profundizar el sentido de estos tiempos litúrgicos, intensificar los momentos de oración e ir concretando las formas de participar en la vida de la iglesia y conseguir una mayor amistad y unión para la continuidad en la catequesis.

Espero de todo corazón que todo este material os pueda servir de ayuda y, sin en algo más me necesitáis, no dudéis en dejarme un comentario y haré lo posible por resolver vuestras dudas. De todas formas, todo el material que a mi me vaya llegando lo iré publicando en el blog para compartirlo con vosotros.





Gestos y signos sagrados con niños pequeños

22 11 2013

Gestos y signos sagrados con niños pequeños

 

LUIS M. BENAVIDES METODOLOGÍA

 

ImageProxyDe la gran variedad de signos sagrados que vivimos en la liturgia y la catequesis, propongo a continuación una descripción de los gestos sagrados que calan de manera profunda en los niños pequeños. Todos estos gestos tienen un carácter iniciático; es decir, que aunque no sean comprendidos en toda su profundidad por los niños, de a poco, van introduciéndolos en la vida de la fe. No olvidemos que los gestos sagrados, nos ayudan a comunicarnos mejor con Dios y forman constitutiva de la comunicación humana.

*  *  *

 

Señal de la cruz

Es el signo de Cristo. Los niños deben aprender a hacerla desde pequeños; al comienzo con la ayuda de los papás. No es tan importante si “está bien hecha” sino que internalicen que es un gesto que nos pone en la presencia de Dios, nos inicia en el misterio cristiano. Se hace lenta, ampliamente, con esmero y en actitud profunda de oración.

Arrodillarse

Ante la grandeza y la santidad de Dios, la persona se arrodilla para expresar su pequeñez, su humildad, su alabanza al Dios que le ama y le dio la vida. El hecho de arrodillarse indica que el corazón se inclina con profundo respeto ante Dios. Para los niños (y los grandes, también) es un signo preclaro de actitud orante.

Parados con los brazos abiertos

El alma se abre totalmente delante de Dios en señal de alegría, alabanza, júbil o y acción de gracias. Es un gesto a través del cual expresamos alabanza a Dios. Los niños, naturalmente se expresan así; mucho más cuando el gesto va dirigido a Dios Padre que nos quiere.

Las manos

En modo particular, el rostro y las manos son instrumentos y espejo del alma. Después del rostro, las manos son la parte más expresiva del cuerpo. Con ellas podemos tomar distintas posturas que revelan significados diferentes:

Manos juntas:

Expresan la unión total de la persona, en dirección a lo alto, a Dios.

Manos entrecruzadas:

Ante una situación tensionante o una aflicción profunda, las manos entrecruzadas expresan la necesidad de unidad y fortaleza interior para pedir auxilio a Dios.

Manos abiertas y extendidas hacia arriba:

Expresan la actitud de recibir algo, de recibirlo a Dios; en algunos casos pueden significar implorar ayuda de lo alto.

Tomarse las manos:

Es señal de unidad y de corriente interna y afectuosa que circula entre quienes realizan el gesto.

Imposición de las manos:

Las manos extendidas hacia abajo sobre la cabeza de los otros significan la transmisión del poder y de la fuerza del Espíritu, derramado en nosotros en el Bautismo. Es muy gratificante “imponer” las manos sobre los niños para implorar por ellos. Este gesto, se dimensiona más cuando es un sacerdote quien impone las manos sobre todo el núcleo familiar.

Aplaudir para Dios:

Expresa aprobación y alegría por todo lo recibido. A los pequeños, les encanta aplaudir y dar gritos de alegría y alabanza y gratitud, cuánto más, si están dedicados a Dios

Llevar flores o regalos

Expresan cariño, recuerdo y pensar en el otro. Especialmente cuando se trata de la Virgen María.

Las velas

La vela encendida representa la presencia de Cristo Resucitado, sobre todo en el Cirio Pascual. La luz, que da forma, color y sentido a las cosas es signo de vida, signo de Dios.

Besar la imagen o tirar besos

Son formas de expresar cariño y reverencia. A los niños les agrada en sobremanera este gesto. Siempre es bueno que sea acompañado de un momento de oración interior. Es importante aclarar a los niños el valor relativo que tienen las imágenes.

Tomar gracia

Es decir, acercarse a una imagen, tocarla y hacer la señal de la cruz. Significa implorar la intercesión de ese santo para que Dios derrame su Gracia sobre quien lo implora.

El agua bendita

Plena de misterio es el agua. Clara, simple, purificadora, confortante y poderosa a la vez. Al hacer la señal de la cruz, mojando los dedos en agua bendita, con la debida disposición interior, una corriente de Gracia desciende sobre quien la realiza. A los niños les encanta este gesto. En nuestros hogares, habría que disponer de un recipiente con agua bendita para que los niños se acostumbren a hacer la señal de la cruz con ella; al principio, bajo la mirada de un adulto, luego cuando crecen, podrán utilizarla libremente cuando sientan la necesidad.

Bendición

De la mano de Dios fluye la fuerza santa y buena que hace crecer; solo Él puede bendecir. Sus ministros, entre ellos los papás, por la Gracia recibida en el bautismo, podemos implorar y transmitir su bendición, especialmente a nuestros hijos. Un gesto, cargado de afectividad y profundidad cristiana es bendecir a nuestros hijos. Puede ser la pareja de papás o cada papá por separado. La bendición se hace realizando con el dedo pulgar una señal de la cruz, sobre la frente o sobre el pecho o sobre las manos (depende del sentido) y expresando en voz alta alguna oración pertinente.

 

Ejemplos de bendiciones en el seno de la familia

  • Haciendo una señal de la cruz, con el dedo pulgar, sobre la frente, mirándolo a los ojos y pronunciando primero su nombre:

    ¡Que el buen Dios te bendiga, te cuide y te proteja en este día! ¡Amén!

    ¡Que nuestro Padre del Cielo, te bendiga y te acompañe durante este día en la escuela, para que puedas aprender cosas hermosas y hacer buenos amigos! ¡Que así sea!

    ¡Que el Señor te bendiga y guíe en el camino, para que siempre vivas en su amor! ¡Aleluya! ¡Amén!

  • Haciendo una señal de la cruz, con el dedo pulgar, sobre la boca, mirándolo a los ojos y pronunciando primero su nombre:

    ¡Que el buen Jesús bendiga tus labios, para alabarlo siempre y cantar sus maravillas! ¡Amén! ¡Aleluya!

    ¡Que nuestro Padre Dios, te cuide, te haga crecer sano y agradecido por los alimentos que comemos todos los días en nuestra mesa! ¡Amén!

  • Haciendo una señal de la cruz, con el dedo pulgar, sobre las manos, mirándolo a los ojos y pronunciando primero su nombre:

    ¡Que el Dios de la vida bendiga tus manos, para que puedas alabarlo en este hermoso día y hacer muchas cosas lindas con las manos! ¡Que así sea! ¡Amén! ¡Aleluya!

    ¡Que Jesús, el Buen Pastor, guíe tus manos para que puedas jugar con tus amigos y abrazarlos con cariño, como Él lo hacía con sus ovejas! ¡Aleluya! ¡Que así sea!

     

     

    Y así, se pueden ir realizando distintas bendiciones, sobre diferentes partes del cuerpo o de acuerdo a situaciones particulares que la vida de los niños nos va presentando.

    Es muy importante buscar y explicar el significado de los gestos que realizamos.

    Continuamente hay que detenerse en los gestos sagrados que utilizamos; tomarnos el tiempo que sea necesario para que se internalicen y, si es necesario, recrearlos permanentemente.

    Debemos exigirnos y exigirles a los chicos gran autenticidad y sinceridad, de modo que, no realicemos gestos que no respondan a actitudes interiores.

    Muchas veces podrán crearse gestos junto con los chicos; lo importante es que ayuden a expresar mejor nuestro amor a Dios, Nuestro Señor.

     

    (De la Serie «Iniciación en la oración», columna 9.ª





INICIACIÓN EN LA ORACIÓN: EL CAMINO DE LA ORACIÓN EN LOS NIÑOS

19 11 2013

Aquí os dejo un artículo para iniciar a los niños en la oración, de Luis M. Benavides, que os puede resultar muy interesante.

INICIACIÓN EN LA ORACIÓN:

EL CAMINO DE LA ORACIÓN EN LOS NIÑOS

LUIS M. BENAVIDES METODOLOGÍA

Niño orando 2Esta columna, pretende ayudarnos en la hermosa tarea de despertar a nuestros hijos en la aventura de la fe. Entre los temas que trataremos dentro del despertar religioso de los niños, la iniciación en la oración ocupará un lugar central

Cuando años atrás empecé a trabajar en la Catequesis de Niños, una de las primeras preocupaciones o dificultades con las que me encontré fue la falta de sistematización de las experiencias en torno a la oración con niños pequeños. Básicamente, me preocupaba cómo hacer que los niños pudieran acercarse más y mejor a la oración. Muchas mamás y papás, familiares, docentes y catequistas me preguntaban cómo iniciar a los niños en la oración. Al poco tiempo de estar en contacto con los más pequeños, me di cuenta de que la cuestión no era tan difícil como aparentaba.

Poco a poco, fui cayendo en la cuenta de que los niños tienen un gran potencial para vivir auténticas experiencias de oración, muchas de ellas más espontáneas y sentidas que las de los adultos. Los niños llevan en sí mismos una gran capacidad de contemplación y de admiración por lo absoluto; de oración y de comunicación con Dios. Lo que más me ayudó fue rezar y aprender a rezar junto a los chicos. Ellos se convirtieron en auténticos “maestros de oración”; quizás, por aquello de que: …si no os hacéis como niños, no entrareis en el Reino de los Cielos… (Mt 19,13-15)

La oración es, quizás, la máxima expresión del amor entre la creatura y su Creador. El Bautismo establece una relación de amor entre Dios y el niño, creando en él el poder y la necesidad de responder a ese amor. Favorecer el crecimiento espiritual del niño significa, pues ayudarlo a entrar libremente en la reciprocidad de esta relación de amor.

El niño debe hacer de la oración con su Padre Dios un estilo de vida. Cualquier momento, cualquier acto, cualquier ocasión; todo, puede ser motivo de alabanza, de acción de gracias, de petición, de oración. Desde pequeño, el niño debe internalizar la presencia de Dios como algo definitivo en su vida. La oración es uno de los mejores momentos que el ser humano posee para vivir espontáneamente su relación con Dios.

No se trata de llenar la cabeza de los chicos de ideas sobre Dios sino, sobre todo, deenseñarles a vivir constantemente en la presencia de Dios, a vivir con Dios. Considero que podremos sentirnos ampliamente satisfechos en nuestra tarea, si logramos provocar en los niños el gusto por la oración, el deseo de dialogar permanentemente con Dios.

La iniciación en la oración no consiste tantoen hablar DE Dios, sino en hablar CON Dios.

Para la iniciación a la oración no hay fórmulas escritas o preestablecidas. A rezar se aprende rezando. Es bien evidente que, nuestra irradiación personal será para los niños la mejor iniciación en la oración. El gusto por la oración se contagia, se transmite orando y mostrando a los demás lo feliz que hace vivir en la presencia de Dios. Por eso, la oración es como un “recuerdo de Dios”, un frecuente despertar la “memoria del corazón”.

El niño debe vivenciar a un Dios cercano, que lo cuida, lo ama y lo protege siempre. La certeza de saber que Dios está siempre con nosotros, aun en los momentos difíciles, es una de las certezas que más necesitaremos en nuestro caminar por este mundo y que deberá acompañarnos de por vida.

Claro está que la oración también es un don, es un regalo de Dios. Y como todo don, no se merece; no se logra por el mero esfuerzo o sacrificio personal. Dios regala a cada uno el don de la oración según le place. Es a Él a quien debemos pedirle que nos enseñe a orar, que abra los corazones de nuestros hijos a la oración. Jesús mismo nos prometió la asistencia del Espíritu Santo, quien iluminará nuestros corazones para poder llamar a Dios “Abbá”, es decir, “papito” (Mc 14,36).

Para mí, la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada
lanzada hacia el cielo, un grito de agradecimiento y de amor tantodesde dentro de la prueba como desde dentro de la alegría…

Santa Teresita del Niño Jesús